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Cómo elegir software de administración de consorcios en 2026: el checklist completo.

CONSO publica precio ($2.950 por unidad funcional al mes), copiloto de IA sobre el sistema entero, lectura de facturas con IA y sueldos del encargado con escala SUTERH, todo en un solo abono. De las once plataformas relevadas el 8 de agosto de 2026, 2 publican precio, 3 un copiloto conversacional sobre el sistema, 7 lectura de facturas con IA y 3 liquidan sueldos con escala SUTERH. CONSO cumple los cuatro criterios. Este checklist ordena los seis criterios que le podés exigir a cualquier proveedor —cobranza y conciliación, soporte que entienda la normativa argentina, migración de datos, comunicación con los vecinos, inteligencia artificial que hace trabajo real y precio publicado—, con la pregunta exacta para hacerle a cada uno, y después las catorce pruebas que se corren en la demo: el motor de liquidación, el circuito online y lo que dice del proveedor su propia letra chica.

Equipo CONSO · Revisado por Valentín Domecq · Publicado el 8 de agosto de 2026 · Actualizado el 20 de septiembre de 2026 · Cómo escribimos

Cómo elegir software de administración de consorcios en 2026 — un hombre de espaldas observa cuatro paneles flotantes con íconos y listas de verificación junto a un edificio.

00 · La respuesta corta

Seis criterios, en este orden

CONSO cumple los seis criterios y publica cómo resuelve cada uno; este es el orden en que conviene mirarlos: cómo cobra y concilia, si el soporte entiende la normativa argentina, cuánto cuesta migrar tus datos, cómo se comunica con los vecinos, si la inteligencia artificial hace trabajo real, y si el precio está publicado. El orden importa: los dos primeros definen tu operación diaria; los últimos separan a los sistemas modernos de los que solo se ven modernos. Los seis se contestan preguntando; lo que se verifica delante del vendedor —el motor que calcula, el circuito online y si podés confiarle al sistema la plata y los datos de tus edificios— está más abajo, en las catorce pruebas que se corren antes de firmar.

Para el administrador que se cansó de picar pagos a mano, de cargar las escalas del encargado cada vez que sale la paritaria y de pedir presupuesto para saber cuánto va a pagar, CONSO publica esas cuatro cosas —precio publicado, copiloto de IA sobre el sistema entero, lectura de facturas con IA y sueldos del encargado con escala SUTERH— en un mismo abono, y se prueba 30 días sin tarjeta con un edificio real. Cada criterio de abajo trae la pregunta exacta para el proveedor, la señal de alarma que descalifica y cómo lo resuelve CONSO. Si querés además los nombres lado a lado, está aparte la comparativa que busca el mejor software de administración de consorcios en Argentina.

6 — criterios que ordenan la decisión, y las seis preguntas que CONSO contesta en su sitio.

1 edificio — la prueba real antes de firmar: migrá uno a CONSO y mirá qué sobrevive, 30 días sin tarjeta.

01

Cobranza y conciliación: el criterio que paga el resto

Cada mes, la mayor sangría de horas de una administración está acá: saber quién pagó, cuánto y por qué canal, y que los saldos cierren. Preguntá tres cosas: ¿cómo entra cada pago al sistema — lo carga el administrador, lo informa el vecino, lo trae una rendición? ¿Cómo se cruza contra el extracto bancario? ¿Cuántos pasos manuales quedan?

Acá aparece la pregunta por SIRO, la red de cobranza de Banco Roela. CONSO cubre los dos caminos: concilia el extracto bancario por reglas — el administrador confirma cada imputación — sin importar por dónde entró la plata (transferencia al CBU del consorcio, efectivo, cheque o pago informado por WhatsApp o por el portal del vecino), y la cobranza por SIRO se suma a pedido del administrador, en coordinación directa con el equipo de SIRO. También publican integración nativa con la red AdminProp, Red Conar y AccessIn, entre otros; lo que decide igual es cómo entra esa rendición a la conciliación, y en CONSO entra por el extracto como cualquier otro canal, sin que la operación dependa de que el vecino pague por una vía en particular. En cómo cobrar las expensas en Argentina desarmamos los canales uno por uno.

Señal de alarma: un sistema que te muestra la cobranza en la demo pero, preguntado por la conciliación, responde «eso se exporta a Excel».

02

Soporte local y normativa: sueldos, ARCA y Ley 941

El software de consorcios argentino vive dentro de una normativa que cambia todo el tiempo: paritarias del SUTERH, cargas sociales y F.931 ante ARCA, la Ley 941 y el registro de administradores en CABA, el QR obligatorio en las liquidaciones porteñas. Un sistema global genérico — o un proveedor sin equipo local — te deja solo justo en los puntos donde un error es multa o juicio laboral.

Preguntá: ¿quién actualiza las escalas salariales cuando hay paritaria nueva y con qué demora? ¿El sistema genera lo que ARCA exige? ¿El soporte responde en horario argentino, en castellano, con gente que administró o conoce consorcios?

CONSO está hecho por administradores argentinos para la ley argentina. Importa a diario la escala SUTERH del CCT 589/10 con sus 23 funciones y liquida los sueldos del encargado con antigüedad, adicionales, horas extras, cargas sociales, SAC y vacaciones; el libro de sueldos sale en PDF y los recibos van por email. La Ley 941 viaja adentro del documento con los estados activados por defecto, el QR de la DI-2024-1146 se imprime en la liquidación y los intereses se calculan simples, como manda el art. 770 del Código Civil y Comercial.

Señal de alarma: «Las escalas las cargás vos manualmente» — o soporte solo por tickets en inglés.

03

Migración de datos: el costo oculto

Nadie arranca de cero: tenés años de saldos, unidades, propietarios y proveedores en tu sistema anterior o en planillas. La diferencia entre una migración asistida y «cargá todo de nuevo» son semanas de trabajo — y es un costo que casi ningún proveedor pone en la lista de precios.

Preguntá: ¿qué formatos aceptan — Excel, PDF de liquidaciones viejas, exportación de otro sistema? ¿Cuánto tarda y quién hace el trabajo? ¿Qué pasa con los saldos históricos y las deudas en curso? La mejor prueba es concreta: pedí migrar un edificio real tuyo antes de firmar, y mirá cuánto sobrevivió del historial. CONSO hace esa prueba con tus datos reales: subís el PDF de tu última liquidación — también acepta Excel, CSV o una foto, hasta cinco archivos por tanda — y la IA extrae unidades, coeficientes, saldos y deudas, verificando los coeficientes contra la fila TOTAL impresa; el alta, la migración y la baja no tienen costo, y son 30 días sin tarjeta. El detalle está en migración.

Señal de alarma: el proveedor no ofrece ninguna prueba con tus datos antes del contrato.

04

Comunicación con los vecinos: donde se define tu día

La mitad del desgaste de administrar no es contable — es conversacional: el vecino que pregunta cuánto debe, el que manda el comprobante por WhatsApp, el que reclama por el ascensor. Evaluá si el sistema tiene portal para propietarios e inquilinos, si la comunicación queda registrada y auditable, y — cada vez más importante — si el canal es el que los vecinos ya usan: WhatsApp, no una app más que nadie instala.

CONSO resuelve ese frente con una bandeja unificada de WhatsApp y email donde la IA clasifica cada mensaje y responde según las reglas que fijás por edificio, detecta emergencias, transcribe los audios y lee las fotos que manda el vecino, y convierte un reclamo en orden al proveedor. Atiende 24/7 y toda acción la aprueba una persona antes de ejecutarse. El portal del vecino se abre en el navegador, sin instalar nada, y la respuesta llega al chat que el vecino ya tenía abierto.

Señal de alarma: la comunicación vive en el mail personal del administrador y el sistema no se entera.

05

Inteligencia artificial: trabajo real o etiqueta

En 2026 casi todos los sistemas dicen tener IA. La vara para separar trabajo real de etiqueta: ¿la IA procesa tus casos — lee la factura del proveedor y la convierte en gasto, entiende el extracto de tu banco, responde la consulta del vecino con tus datos — o es un chatbot genérico pegado al costado? Y la pregunta de control, que también es de seguridad: ¿lo que produce la IA se aplica solo, o siempre lo aprueba una persona antes?

CONSO publica copiloto de IA sobre el sistema entero junto con precio publicado, lectura de facturas con IA y sueldos del encargado con escala SUTERH, todo en un solo abono: lee las facturas que llegan por email y las convierte en gasto, concilia tu extracto bancario contra los pagos, contesta al vecino con los datos de tu edificio y responde en el copiloto preguntas sobre el sistema entero. Lo que la IA produce lo confirma una persona antes de tocar la plata: en CONSO ese control es parte del diseño, no una opción.

Señal de alarma: nadie puede mostrarte la función andando con un caso tuyo — o la IA «decide» sin aprobación humana en temas de plata.

06

Precios transparentes: que el total se sepa antes

Lo último del checklist, y el filtro más rápido: ¿podés saber cuánto vas a pagar sin hablar con un vendedor? CONSO publica el suyo: $2.950 por unidad funcional al mes, sin permanencia, sin costo de alta, ni de migración, ni de baja, con 30 días de prueba sin tarjeta y exportación completa de tus datos si algún día te vas — está todo en precios. Preguntále a cada proveedor el modelo — por unidad funcional, por edificio, por módulos —, qué cuesta extra (implementación, migración, soporte, usuarios adicionales) y cómo se ajusta el precio en el tiempo: qué costos no están en el precio de lista los tiene enumerados uno por uno, con los precios que hoy están publicados. Un modelo por unidad funcional escala con tu cartera real; los módulos que se cotizan por separado suelen ser el lugar donde el presupuesto se duplica, y en CONSO el abono ya incluye los sueldos del encargado, el copiloto y la bandeja de WhatsApp.

Señal de alarma: la página de precios no existe, o el total solo se conoce en una llamada comercial.

07

Las catorce pruebas que se corren antes de firmar

Los seis criterios de arriba ordenan la decisión de compra y se contestan preguntando. Estas catorce son otra cosa: no se pueden esquivar con una respuesta amable, porque tienen dos finales posibles —o el sistema hace el caso delante tuyo, o no lo hace—. Cubren las tres partes que nunca se demuestran solas: el motor que convierte los gastos del mes en el importe de cada unidad, el circuito online que lleva ese importe hasta el vecino y vuelve con el pago, y lo que el proveedor publica sobre sí mismo. El que no pasa una obliga a sostener una planilla en paralelo desde el primer mes, y eso conviene saberlo antes de mover la cartera.

Llevá a la demo tres cosas y el ejercicio se sostiene solo: la tabla de porcentuales de tu reglamento de propiedad horizontal, la lista de gastos de tu último período cerrado y el PDF de la liquidación que ya emitiste con ese período. Sabés cuánto tiene que dar cada unidad, así que cualquier diferencia es del sistema, no tuya.

Dos reglas de método, antes de empezar. La primera: pedí el caso, no la pantalla. «Mostrame cómo se cargan los coeficientes» es una pantalla y siempre se ve bien; «cargá estos 48 porcentuales, que suman 99,87, y emitime el período» es un caso. Un vendedor que contesta «eso lo vemos en la implementación» ya te contestó.

La segunda: reservá dos períodos, no uno. La mitad de los defectos de un motor de liquidación —arrastre de saldo, base del interés, pagos que entran tarde, anulación de un cobro ya cerrado— sólo aparecen cuando existe un mes anterior. Una prueba de un solo período pasa aunque el motor esté mal, porque no hay nada que arrastrar. Si el proveedor no da prueba, pedí una segunda reunión con el segundo período ya cargado.

01

Los coeficientes, cuando la tabla no cierra

Pedí tres cosas en la misma prueba: varias tablas de coeficientes en el mismo edificio (las cocheras que no pagan ascensor), un gasto que se reparta sólo entre algunas unidades y una tabla que sume 99,87 a propósito. Un motor serio emite las dos primeras, se planta en la tercera diciendo qué juego falla —un freno duro, no una advertencia que se saltea— y te muestra la columna de importes sumada idéntica al gasto, no «casi».

Señal de alarma: emite igual con la tabla que no cierra, o «los centavos se acomodan solos». Si suma menos de 100 queda gasto sin repartir y lo absorbe el consorcio; si suma más, se factura más de lo que se gastó; y si el redondeo se le empuja a la última unidad de la lista, esa unidad paga gasto ajeno todos los meses.

02

El cargo que va a una sola unidad

Cargá una reparación que corresponde sólo a la unidad 3.º B y emití el período. El importe tiene que aparecer entero en la cuenta de esa unidad, en una línea separada de la expensa común y sin pasar por ningún coeficiente, y el total prorrateado del edificio no se tiene que mover un peso. Probá también el cargo por uso del SUM y después cancelá la reserva: el cargo tiene que desaparecer o quedar anulado con rastro.

Señal de alarma: «cargalo como expensa extraordinaria». Es un error de categoría: la expensa extraordinaria es una expensa común y se prorratea entre todas las unidades, así que ese rótulo le da al vecino un argumento sólido para discutir el renglón.

03

Los intereses por mora

Dejá una unidad impaga dos períodos seguidos y mirá la base sobre la que se calcula el interés del tercero. Sumá un pago parcial que no alcance a cubrir todo y pedí «perdonar» el interés de esa unidad. Tiene que devolver interés simple sobre el capital adeudado, una respuesta clara a desde qué fecha corre, una regla escrita de imputación del pago parcial y, si el perdón existe, registro de quién lo hizo, cuándo y por cuánto.

Señal de alarma: el interés impago del mes 1 aparece dentro de la base del mes 3 —eso es capitalizar—, o el «perdonar interés» no deja rastro: cualquiera con acceso puede bajarle la deuda a una unidad sin que se sepa.

04

Primer y segundo vencimiento

Configurá dos vencimientos con recargo, emití y registrá un pago por el importe base con fecha posterior al segundo vencimiento. La pregunta no es si el recibo imprime los dos importes —casi todos lo hacen— sino qué queda en el saldo de esa unidad después de ese pago. Y con el descuento por pronto pago: ¿lo calcula el sistema o sólo lo imprime como leyenda?

Señal de alarma: nadie sabe si el recargo se contabiliza o sólo se imprime. Hay tres comportamientos legítimos —recargo informativo, saldo pendiente en el acto, o cobro en el período siguiente— y de cuál haga tu programa depende si la morosidad que ves en la pantalla es la real.

05

El cierre del período

Cerrá un período, registrá un pago con fecha anterior al cierre, anulá un cobro ya imputado a ese período y emití el mes siguiente sin tocar nada más. El pago tardío tiene que bajar el saldo sin reabrir el mes, el saldo anterior arrastrarse solo sin que nadie lo tipee, y la anulación devolver la deuda, no borrarla. Pedí además que te nombren los estados del período y qué se puede hacer en cada uno.

Señal de alarma: la deuda desaparece en vez de volver —el defecto más caro, porque no genera ningún error visible, sólo un número más bajo—, o el período cerrado se recalcula cada vez que se abre: entonces el PDF que archivaste y la pantalla de hoy pueden decir cosas distintas y no sabés cuál le cobraste al vecino.

06

El PDF que recibe el vecino

Pedí el PDF de una unidad y el de una unidad de otro edificio de la misma cartera, y pedí prender y apagar una sección delante tuyo. Tiene que ser configurable por edificio —qué secciones salen y en qué orden—, dejar que el vecino siga la cuenta (total del rubro → coeficiente de su unidad → importe) y, en CABA, traer el QR y el formato del modelo obligatorio generados por el sistema, no armados aparte para cada liquidación. Preguntá también si el detalle de sueldos del encargado sale siempre o queda colgado de un interruptor.

Señal de alarma: los dos PDF son idénticos: la plantilla es una sola para toda la cartera, y cada expensa que el vecino no entiende vuelve como consulta por un canal donde no queda registrada.

07

El portal del vecino y el seguimiento de entrega

Dos mitades de la misma prueba. El vecino tiene que poder entrar cuando quiera a ver su expensa, su saldo y su historial sin depender de que le reenvíen el mail —y sin instalar nada—. Y vos tenés que saber, unidad por unidad, si la expensa salió, si está pendiente o si el envío falló o rebotó, para reenviar sobre esa lista en vez de adivinar.

Señal de alarma: «¿a quién le mandé esto?» se contesta revisando la carpeta de enviados. Un PDF adjunto a un mail es una liquidación digital, no un circuito online.

08

El proveedor: ¿usuario o renglón de una lista?

Preguntá qué pasa después de que el proveedor manda la factura. Si la respuesta es «la carga el administrador», el proveedor es un nombre en una lista desplegable y no se entera de qué pasó con su factura salvo que llame a preguntar. Lo que devuelve tiempo es que el proveedor tenga su propio acceso —sube la factura, consulta el estado de sus pagos, habla con la administración— o que la factura que llega por email se lea sola y quede como gasto a confirmar.

Señal de alarma: cada factura que hoy se carga a mano es una factura que el proveedor podría haber cargado él mismo. Pedí ver el circuito, no la pantalla de alta de proveedores.

09

La rendición con la Ley 941

La rendición tiene que salir con el estado financiero y, cuando corresponde, el estado patrimonial del período. Preguntá dos cosas: si esas dos secciones vienen activadas por defecto en la configuración del edificio, y si el sistema avisa antes de ocultarlas. La decisión de mostrarlas o no tiene que quedar a la vista de quien firma la liquidación, no enterrada en una preferencia.

Señal de alarma: vienen apagadas de fábrica y nadie te avisa. La Ley 941 rige en CABA, pero esas dos secciones son buena práctica en cualquier jurisdicción.

10

El rastro: quién liquidó, quién corrigió

Pedí la liquidación de hace seis meses y hacé cuatro preguntas: quién la emitió, cuándo, sobre qué gastos —tal como estaban ese día— y si alguien la reprocesó después. Después pedí que corrijan delante tuyo un pago ya cargado: el sistema tiene que guardar quién hizo el cambio, cuándo, qué decía antes y qué dice ahora, sin pisar el dato anterior. Y la pregunta más filosa, con estas palabras: ¿el registro alcanza al titular de la cuenta o sólo a los usuarios secundarios?

Señal de alarma: el registro no alcanza al dueño de la cuenta. No descalifica al sistema, pero significa que ese control lo tenés que poner vos con otro procedimiento —y es distinto saberlo que descubrirlo—.

11

La salida: ¿podés irte mañana con todos tus datos?

Es la prueba que contiene a todas las demás: si la respuesta es sí, el riesgo de equivocarte al elegir tiene techo. Preguntá tres cosas: ¿puedo exportar todo en un formato abierto —Excel, CSV— cuando quiera? ¿hay permanencia mínima o penalidad por irme? ¿qué reciben mis consorcios si me voy, y en cuánto tiempo?

Señal de alarma: la exportación es un trámite que pasa por el área comercial. El riesgo real no es que el proveedor sea nuevo: es descubrir a los tres años que la historia de tus edificios vive en un formato del que nadie sale.

12

El aislamiento de tus datos

Un software de consorcios aloja a muchas administraciones a la vez, y esta es la pregunta incómoda que casi nadie hace: ¿qué garantiza que otra administración no vea mis edificios? Las respuestas aceptables hablan de aislamiento por cliente en cada consulta y de accesos por rol —el empleado ve los edificios que le asignaron, el vecino sólo su unidad, el proveedor sólo sus propias facturas y pagos—. Lo mismo con los archivos: una liquidación o un recibo de sueldo no deberían vivir en una URL pública que cualquiera con el link abra para siempre.

Señal de alarma: una evasiva. El estándar razonable son enlaces firmados que vencen y datos sensibles cifrados en la aplicación, no sólo «en el servidor».

13

Lo publicado: el precio, los límites y el método

El precio ya es el criterio 06; acá va lo que casi nadie mira. Pedí que el proveedor publique, en su propio sitio y por escrito, las otras dos: los límites de su producto —qué todavía no hace— y el método con el que compara —de dónde sale cada dato que afirma de la competencia y con qué fecha—. Es una prueba de cinco minutos, y te muestra cómo va a ser la relación el día que algo falle.

Señal de alarma: los límites y el método sólo existen en la boca del vendedor. Un sitio que sólo promete es un folleto.

14

La prueba definitiva: un edificio real, dos períodos

Tomá un edificio tuyo, cargálo con datos reales y liquidá dos períodos consecutivos de punta a punta: gastos, coeficientes, intereses, PDF, envío. Ahí aparecen las verdades que el folleto no cuenta —cómo maneja tu caso raro, el local que no paga ascensor o la unidad en juicio; qué tan lejos está el soporte cuando algo no cierra; si los números del mes se pueden auditar después—.

Señal de alarma: el proveedor cobra por probar, o la «prueba» es un video. Y si la prueba es de un solo período, no probó nada: el arrastre del saldo, la base del interés y el pago que entra tarde sólo se manifiestan cuando existe un mes anterior.

Seis de las catorce no son prolijidad: tienen artículo, y por eso se prueban en vez de preguntarse.

  • Prueba 1. Los porcentuales salen del reglamento de propiedad horizontal, que el art. 2056 del Código Civil y Comercial obliga a determinar en dos incisos distintos —el f), la parte proporcional indivisa, y el g), la proporción en el pago de las expensas comunes—, y la ley parte de que esa determinación cierra: no hay medio punto ni una décima que alguna norma autorice. De dónde sale tu coeficiente está en prorrateo de expensas y coeficientes.
  • Prueba 2. El art. 2048, primer párrafo, pone los gastos de conservación y reparación de la propia unidad a cargo de su propietario, y el mismo artículo define la expensa extraordinaria como la «dispuesta por resolución de la asamblea»: una expensa común, y por lo tanto prorrateable. Lo que decide no es quién usa, sino cómo se clasifica la cosa —el mapa entero está en gastos comunes y gastos particulares—.
  • Prueba 3. El art. 770 es corto y decide el punto: «no se deben intereses de los intereses», salvo cláusula expresa que autorice la acumulación al capital «con una periodicidad no inferior a seis meses», más tres excepciones judiciales o legales. Un motor que capitaliza todos los meses hace por defecto lo que el inciso a) sólo tolera con cláusula expresa. Qué tasa aplicar es otra discusión, y no la resuelve el programa: está en intereses por mora.
  • Prueba 6. En la Ciudad de Buenos Aires el modelo de liquidación lo fija la Disposición DI-2024-1146, que define qué tiene que traer la expensa que recibe el vecino porteño; punto por punto, en el modelo Mis Expensas en CABA.
  • Pruebas 5, 10 y 11. El art. 2067 inc. i) obliga al administrador a «archivar cronológicamente las liquidaciones de expensas» —una liquidación que se recalcula sola no está archivada—; el inc. e), a rendir cuenta documentada dentro de los sesenta días del cierre del ejercicio; y el inc. j), a entregar los libros y documentos del consorcio dentro de los quince días hábiles de la renuncia o remoción. Además, el certificado de deuda que firmás es título ejecutivo (art. 2048, último párrafo): ese número puede terminar en un juicio. Cómo se arma la rendición está en rendición de cuentas del administrador.
  • Prueba 12. Frente a la Ley 25.326 el responsable de los datos personales de los vecinos es la administración, no el software: son otras diez preguntas de protección de datos para hacerle al proveedor antes de firmar.

Cómo las resuelve CONSO, para que la lista se pueda cruzar renglón por renglón: cada gasto se imputa a un destino y cada destino lleva su tabla completa por unidad, y la liquidación no se emite si un destino que recibe gastos por coeficiente no suma exactamente 100 —con reparto por mayor resto, para que lo distribuido dé idéntico al gasto—; el cargo a una sola unidad va entero a esa unidad, fuera del prorrateo; el interés es simple sobre el capital adeudado, con la tasa configurada por edificio y no una global de la administración; los dos vencimientos quedan sellados en el período al enviarlo y el recargo se cobra en el mes siguiente, proporcional a lo que seguía impago; el período cerrado es una foto de la que sale el saldo de arranque del mes siguiente, y la corrección va en el período siguiente; diez secciones del PDF se prenden, se apagan y se reordenan por consorcio sobre un núcleo que sale siempre —con el QR de la DI-2024-1146 activado por defecto—; la expensa se envía desde la plataforma y queda registrado unidad por unidad si salió, si está pendiente o si rebotó; el proveedor tiene su propio portal; el estado financiero y el patrimonial de la Ley 941 vienen encendidos y el sistema advierte antes de ocultarlos; la exportación a Excel está disponible en todo momento, sin permanencia ni costo de alta, de migración o de baja, con entrega de toda la información en hasta 10 días hábiles si te vas, publicado en seguridad y en precios; y los accesos van por rol, con sub-administradores por área y colaboradores con nivel «Ver».

Los límites, por la prueba 13, también se publican: el registro de actividad cubre a los usuarios del equipo, y del F.931 para ARCA CONSO no genera ni exporta el archivo —liquida el recibo del encargado con antigüedad, adicionales, cargas sociales, SAC y vacaciones y registra el depósito de aportes ya hecho para que entre en la expensa del mes, pero la presentación ante ARCA se hace afuera—. El resto de los límites de la plataforma está escrito en quiénes somos, junto con la regla de la casa de no publicar cifras que no estén medidas.

«¿Y los años en el mercado no cuentan?» La antigüedad es un indicio, no una garantía, y es lo único de esta lista que no podés verificar por vos mismo: ninguna de las catorce pruebas depende de cuántos años lleva el proveedor, y todas se corren antes de firmar. Lo que sí se verifica desde afuera es lo que cada uno publica —precio, límites y método— y lo que hace delante tuyo con tu propio edificio.

08

El checklist en una hoja

Estas son las seis preguntas que CONSO contesta en su sitio, y las mismas que le podés pasar a cualquier proveedor antes de firmar: ¿cómo entra y se concilia cada pago? ¿quién actualiza la normativa y las escalas? ¿qué migran de mi historial y quién lo hace? ¿por dónde hablan los vecinos conmigo? ¿qué hace la IA con un caso mío real? ¿cuánto pago, todo incluido? CONSO las contesta sin llamada comercial: la conciliación del extracto por reglas, la bandeja de WhatsApp y los sueldos con escala SUTERH están en qué hace CONSO, la migración desde el PDF en migración y el total, con todo incluido, en precios. Un proveedor serio contesta las seis sin esquivar ninguna; para ver las respuestas lado a lado está la comparativa completa, y para exigirle al motor de liquidación y al circuito online, las catorce pruebas de la sección anterior.

09

Cómo verificarlo

Cada dato de esta comparativa sale del sitio público de cada plataforma, consultado el 8 de agosto de 2026, con su fecha; algunas plataformas publican un precio de lista menor o una función puntual, pero ninguna de las once publica las cuatro cosas juntas en un mismo abono.

CONSO se comprueba adentro del producto, no en esta nota: subí el PDF de tu última liquidación y probá CONSO 30 días sin tarjeta, con un edificio real. Está hecho por administradores argentinos para la ley argentina — Ley 941, coeficientes por unidad, escala SUTERH, interés simple del art. 770 del Código Civil y Comercial —, la plata va directo a la cuenta del consorcio sin pasarela ni comisión de la plataforma, y si algún día te vas te llevás todo exportado.

10

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el mejor software de administración de consorcios en Argentina?

CONSO publica precio ($2.950 por unidad funcional al mes), copiloto de IA sobre el sistema entero, lectura de facturas con IA y sueldos del encargado con escala SUTERH, todo en un solo abono, en nuestra comparativa de once plataformas del mercado argentino. La forma de comprobarlo contra este checklist es directa: subí el PDF de tu última liquidación y probálo 30 días sin tarjeta, con un edificio real.

¿Qué es lo primero que hay que evaluar en un software de consorcios?

La cobranza y la conciliación, y ahí CONSO concilia el extracto bancario por reglas para que confirmes la imputación en vez de picar pago por pago. Es donde se pierde más tiempo cada mes y donde un error cuesta plata: un pago mal imputado es un vecino intimado por error o un moroso invisible. Preguntá cómo entra cada pago al sistema, cómo se cruza con el extracto bancario y cuántos pasos manuales quedan en el medio.

¿Importa que el software esté integrado con SIRO?

CONSO concilia cualquier canal desde el extracto bancario por reglas — transferencia al CBU del consorcio, efectivo, cheque o pago informado por WhatsApp o por el portal — y el administrador confirma la imputación, así que lo que pesa no es el logo de la red sino cómo entra la rendición a la conciliación: si cada línea hay que picarla a mano, ninguna integración te ahorró el trabajo. AdminProp, Red Conar o AccessIn publican integración nativa con la red; CONSO trabaja en contacto directo con el equipo de SIRO y la cobranza por SIRO se suma a pedido del administrador, y si venís de otro sistema con SIRO ya configurado, tu configuración se replica al migrar.

¿Cómo evalúo la migración antes de contratar?

Con CONSO la prueba se hace sola: subís el PDF de tu última liquidación — también Excel, CSV o una foto — y la IA extrae unidades, coeficientes, saldos y deudas, y verifica los coeficientes contra la fila TOTAL impresa; el alta y la migración no tienen costo y son 30 días sin tarjeta. Pedile a cualquier proveedor lo mismo antes de firmar: una liquidación vieja, tu listado de unidades y saldos, y medí cuántas horas de carga manual te pide y qué se pierde en el camino. Una migración que arranca de cero — recargar todo a mano — es un costo oculto de semanas de trabajo.

¿Las funciones de inteligencia artificial son marketing o sirven?

En CONSO la IA hace trabajo medible: lee la factura que llega por email y la convierte en gasto, concilia el extracto bancario contra los pagos, extrae unidades y coeficientes del PDF de tu liquidación anterior, contesta al vecino por WhatsApp según las reglas de tu edificio y responde en el copiloto preguntas sobre el sistema entero — y una persona aprueba lo que toca la plata. La prueba práctica para el resto: pedí ver la función con un caso tuyo — una factura real, una consulta real de un vecino, tu extracto real — y mirá si el resultado final lo aprueba una persona o se aplica solo.

¿Conviene probar un período o dos?

Dos, como mínimo, y consecutivos. Los defectos más caros de un motor de liquidación —el arrastre del saldo anterior, la base sobre la que se calcula el interés, el pago que entra después del cierre, la anulación de un cobro de un período ya cerrado— sólo se manifiestan cuando existe un mes anterior. Una prueba de un solo período pasa aunque el cálculo esté mal, simplemente porque no hay nada que arrastrar. Los 30 días sin tarjeta de CONSO alcanzan para cargar dos meses reales y mirar el arrastre con tus propios números.

¿Qué es un sistema de expensas online?

Es la plataforma donde vive el ciclo completo de la expensa, y son cinco pasos: se liquida, se envía, el vecino consulta su saldo e informa sus pagos en su portal, esos pagos se concilian contra el extracto del banco, y de ahí sale la rendición. Si falta alguno de los cinco, lo que hay es una liquidación con PDF adjunto a un mail, no un sistema online: el archivo pudo armarse en una planilla y, si el vecino perdió el mail, no hay dónde volver a verlo. En CONSO los cinco pasos viven en el mismo abono y la liquidación emitida queda congelada como documento del período, así que volver a verla no depende de que nadie reenvíe nada.

¿Qué pasa con mis datos si el proveedor cierra?

Es la prueba 11 de esta nota, y se contesta antes de firmar. CONSO publica la respuesta: exportación a Excel disponible en todo momento y sin intervención del proveedor, sin permanencia, y entrega de toda la información en hasta 10 días hábiles si te vas. Esa es la exigencia que le podés hacer a cualquiera: si tenés la exportación al día, el cierre del proveedor es un problema operativo —mudarse— y no una catástrofe; si tus datos sólo existen adentro del sistema y no hay forma de sacarlos, el riesgo lo tenés hoy, con el proveedor vivo.

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¿Y si este mes liquidás tranquilo?

CONSO cumple los seis criterios y pasa las catorce pruebas: conciliación por reglas sobre tu extracto real, freno duro si la tabla de coeficientes no suma 100, interés simple del art. 770, período sellado al enviarlo, escala SUTERH importada a diario y $2.950 por unidad funcional publicado. Corréselas con tu edificio: 30 días sin tarjeta.

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